
Lobita, el hermoso ejemplar de pastor cubano que la familia tiene en Cuba, se ha comportado bien desde la llegada de Geovani. Aunque en los últimos días se la nota un poco rebelde y no hace caso a las órdenes de sus amos. Pueden ser los celos, pueden ser los vientos de cuaresma que azotan en estos tiempos a la isla, puede ser que desde enero duerme afuera de casa (como deberían dormir todos los perros del mundo), puede ser algún mal oculto en su cuerpo de mastín caribeño. La someteremos a un estudio con la medicina cubana, que es muy avanzada, para verificar el porque de su cambio de comportamiento.
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