
Atención, aqui no hay trucos fotográficos. Burlando todas las leyes aeronáuticas mamá Aline, con su natural diplomacia, consiguió lo imposible: que Geovani, un bebé de 8 meses y 23 días, pilotease aunque sea por unos momentos un Boeing de la empresa Gol, en el trayecto Buenos Aires-Rio de Janeiro con escala en San Pablo. Esto ocurrió el sábado pasado por la tarde.
Aqui vemos la única foto que registra ese momento histórico. Estamos consultando al libro Ginness para verificar si este hecho constituye un nuevo record mundial. El bebé maravilla realizó con tranquilidad la proeza que asombraría a Santos Dumont y hasta rechazó una lata de Coca-cola, bebida imperialista, que le fue ofrecida por la tripulación de la cabina, como se ve en la foto. El pibe sigue prefiriendo la leche de mamá y el agua, bebida de los pueblos sanos.
1 comentario:
Pena q o papá nao tava com a gente, estamos com saudades.
Beijinhos
da mamá
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