Viajar a 4000 kilómetros para asistir y registrar la Fiesta de la Vincha en Casabindo era un sueño desde hace años de papá Federico y el amigo tocayo Federico Pensado, notable filósofo y escritor y estudioso de la tauromaquia.
Sin más elementos que la voluntad y un poco de abrigo el equipo viajó hasta Salta, donde se sumó el biólogo Ricardo Guerra, conocedor de la región, para alcanzar la altura de la puna y participar de la fiesta ancestral.
El evento dura 2 días y es la mezcla de rituales litúrgicos cristianos, bailes típicos y una toreada que enfrenta valentía y bestialidad -pero sin muerte prevista- generando un espectáculo popular único.
El resultado del paseo se comienza a ver en este blog, donde algunas fotos ilustran una introducción a lo que es la última fiesta taurina en territorio argentino.
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