
La ola de frío polar azota a esta parte del mundo, sumada a los azotes de las enfermedades y de los gobernantes. Por la televisión nos dicen que no podemos salir, que no podemos ir a pasear, que no podemos saludarnos, que no podemos besarnos, que mejor no ir al cine, cerraron los teatros, que hay que ponerse el barbijo, que lavensé las manos (como si antes no hubiera que hacerlo).
¿Y qué nos queda? Pues la televisión y la internet. Es el momento soñado del sistema. Todo el mundo controlado, todos quietitos, bobotizados, mirando la pantalla. Arrancó en Estados Unidos la cosa, pasó por México y ahora el miedo se hace carne en el Sur.
Pero es mentira. Ayer vi unos 2 mil camioneros concentrados en el parque Lezama, meta bombo, bandera y grito. Vi calles cortadas por movilizaciones de protesta en el centro. Geovani y yo fuimos a disfrutar un poco del verde, a calarnos de frío en público. Y nos encontramos con otros friolentos niños, gimnastas, barrenderos, señoras con perros, viejitos abrigados.
Después claro volvimos al calor del hogar, preparamos una rica polenta y hicimos lo previsto. Ver tele, chatear, bajar películas, mirar videos en youtube, jugar a la pelota en la sala y todo lo que se hace cuando no se puede salir.
2 comentarios:
Pelo olhar do Geovani, este é o beijinho de boa noite. Durma bem agasalhado. Beijos.
Eeee... Geovani ganhou beijinho!
Vai ganhar mais um montão da tia!
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