Es muy simple (hay libros en varios idiomas que explican con detalles): a partir de una noche alrededor de los 8 meses de vida el bebé es depositado en la cuna y debe dormir puntualmente siempre a la misma hora, todas las noches. Claro que los primeros días el bebé rechaza esto y llora inconsolablemente hasta que los padres reaccionan. Ahí comienza el sistema de enseñanza. Y ahí es donde muchos desisten.
Los padres pueden consolar al bebé pero sin tocarlo ni levantarlo de la cama y asi continuar con firmeza la primera semana. A partir de 4 o 5 días el bebé se acostumbra a que debe dormir y para de llorar antes de dormir. Después de unas semanas la rutina el primer bostezo de la noche ya le indica al bebé y a la familia que es hora de ir a descansar.
Claro, mamá Aline ha criado un ritual lúdico de despedida que ayuda en la transición: hay saludos a varios animales que decoran la habitación, un rezo rápido y un abrazo final cada noche. Este sistema ordena casi definitivamente el sueño nocturno sin dramas ni insomnios de hijos o padres. Los especialistas dicen que un niño que duerme mal tendrá disturbios del sueño a lo largo de la vida, mejor aprender de pequeño.
Vean aqui un videito de Geovani bostezando, por la mañana.
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